Existen múltiples teorías a cerca de cual es o de donde viene la naturaleza del ser humano. Unas han sido aportadas por la ciencia, otras por la filosofía, otras por la religión, etc. De entre ellas, las más importantes son la sociobiología, la genetica conductual, el historicismo, el evolucionismo, la etología, el conductismo y el existencialismo. Podemos dividir estas teorías en dos bloques: Las que atribuyen la naturaleza humana a la evolución biológica y al proceso de hominización y las que la relacionan con nuestro desarrollo como seres humanos, es decir, al proceso de humanización
Primero hablaremos de las que relacionan la naturaleza del ser humano con su evolución biológica.
La primera de ellas es el evolucionismo. Partiendo de las concepciones de Charles Darwin, lo que esta teoría pretende decir es que la naturaleza del ser humano se ha ido modificando de manera aleatoria a lo largo de su existencia y que los mecanismos mas aptos han sido seleccionados por un proceso de selección natural.
La etología dice que nuestra naturaleza se basa en los instintos, que se encuentran codificados en los genes. Para la etología el ser humano siempre tendrá capacidad de decisión, pero, finalmente, al igual que los animales, no puede escapar a sus instintos
La sociobiología, que estudia el comportamiento en sociedad de determinados animales, traslada sus conclusiones al ser humano. Dice que la naturaleza humana se basa en los mecanismos de convivencia social establecidos y seleccionados por la evolución.
Por último, esta la genética conductual, que trata de determinar hasta qué punto la base del comportamiento es la naturaleza
Ahora, hablaremos de las teorías que se refieren a la naturaleza del ser humano como fruto de nuestra existencia como tal.
El historicismo, propuesto por Wilhelm Dilthey, sostiene que la naturaleza humana es el fruto de los acontecimientos históricos que ha sufrido nuestra especie a lo largo de la existencia. Dice que nuestro pasado determina nuestra forma de ser, tanto a nivel individual como a nivel de especie.
El conductismo, apoyado por John Locke, nos dice que el ser humano nace sin naturaleza: la va adquiriendo a lo largo de su vida a raíz de los sucesos que le acontecen (Concepto de la "Tábula rasa" de Locke). Por tanto, nuestra naturaleza depende de nuestra cultura.
Y, finalmente, hablaremos del existencialismo, que nos dice que el ser humano carece de naturaleza. Es completamente libre, y, por tanto, está "condenado a elegir".
Como bien dijo el escritor británico Aldous Huxley en su obra, "Un mundo feliz", los extremos se tocan, pues fueron hechos para tocarse. Soy de la opinión de que todas estas teorías, extremos las unas respecto a las otras, o bien ninguna, tienen razón. Puede que sea cierto que nuestros genes determinen en cierta medida cómo somos, obviamente, también en cierta medida lo hará la cultura que adquiramos, que a su vez estará determinada por una serie de acontecimientos históricos. Y, por supuesto, como en la naturaleza del ser humano se encuentra la libertad, siempre tendremos opción. Siempre estaremos condenados a elegir
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